El cáncer es una de las enfermedades más frecuentes en perros y gatos, sobre todo a medida que se hacen mayores. Para muchas familias, recibir este diagnóstico supone un gran impacto emocional y genera muchas dudas: ¿hay tratamiento?, ¿va a sufrir?, ¿qué opciones existen?, ¿merece la pena tratar?
La American Animal Hospital Association (AAHA), una de las organizaciones veterinarias más reconocidas a nivel internacional, ha publicado una nueva edición de su guía de oncología 2026 para perros y gatos, coincidiendo con los 10 años desde que se publicaron los primeros documentos elaborados por especialistas. Esta nueva guía recoge los grandes avances que ha experimentado la oncología veterinaria, basados en estudios científicos, en la última década. Su objetivo es ayudar a los veterinarios generalistas a diagnosticar, tratar y acompañar mejor a los animales con cáncer, trabajando de forma coordinada con las familias y, cuando es necesario, con oncólogos veterinarios.
La importancia del diagnóstico correcto
La guía insiste en que, ante la sospecha de cáncer, no basta con ver un bulto o una masa. Para poder tomar buenas decisiones es imprescindible seguir un protocolo:
- Identificar qué tipo de tumor es (benigno o maligno).
- Saber qué grado de agresividad tiene.
- Determinar si se ha extendido a otras zonas del cuerpo (estadificación).
Para ello se utilizan pruebas como citologías, biopsias, análisis de sangre, radiografías, ecografías o TAC, eligiendo siempre las pruebas que realmente aportan información útil y evitando pruebas innecesarias. Esto no solo sirve para elegir el tratamiento más adecuado, sino también para poder explicar a las familias, de forma comprensible y realista, qué está ocurriendo y qué se puede esperar a corto y medio plazo.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
La oncología veterinaria ha avanzado muchísimo en los últimos años. Hoy en día existen más opciones de tratamiento que hace una década, y la guía de 2026 recoge estas novedades. El tratamiento del cáncer en perros y gatos suele ser multimodal, es decir, puede combinar varias opciones según cada caso:
- Cirugía, para extirpar el tumor cuando es posible.
- Quimioterapia, con diferentes enfoques (convencional, metronómica o dirigida).
- Radioterapia, especialmente en tumores localizados.
- Inmunoterapia, un campo en crecimiento que busca ayudar al sistema inmune a luchar contra el cáncer.
- Cuidados de soporte, como control del dolor, nutrición adecuada y manejo de efectos secundarios.
Es importante entender que el objetivo del tratamiento no siempre es curar el cáncer. En muchos casos, la prioridad es prolongar la vida del animal manteniendo una buena calidad de vida, controlando el dolor y reduciendo el malestar.
Avances y novedades en oncología veterinaria
La oncología veterinaria está evolucionando rápidamente y en los últimos años han aparecido nuevas opciones diagnósticas y terapéuticas que amplían las posibilidades de tratamiento en perros y gatos con cáncer. Cada vez se dispone de fármacos más específicos, terapias dirigidas y enfoques que buscan adaptarse mejor a cada paciente, lo que permite diseñar planes de tratamiento más personalizados.
Entre las novedades destacan pruebas como la biopsia líquida o los perfiles de medicina personalizada, que analizan muestras de sangre, orina o tejido tumoral para intentar detectar el cáncer o predecir qué tratamientos podrían ser más eficaces. Aunque estas herramientas generan mucho interés, la AAHA insiste en que deben utilizarse con prudencia. A día de hoy, ninguna prueba de este tipo puede confirmar o descartar un cáncer por sí sola, y su uso inadecuado puede generar falsas expectativas o preocupaciones innecesarias. Por eso, se recalca la importancia de evaluar siempre el respaldo científico de estas pruebas y de no sustituir los métodos diagnósticos tradicionales que han demostrado ser fiables.
Otro punto clave es que no todos los nuevos tratamientos o productos que llegan al mercado cuentan con el mismo nivel de evidencia científica, ni con las mismas aprobaciones oficiales. La guía recuerda que es fundamental que los veterinarios conozcan los beneficios, riesgos, costes y el estado regulatorio de cada medicamento antes de recomendarlo. Mantenerse actualizado y basar las decisiones en estudios científicos sólidos es esencial para ofrecer una oncología veterinaria segura, eficaz y honesta.
La comunicación con las familias es una pieza clave
La guía 2026 dedica un apartado importante a la comunicación con los tutores, ya que recibir un diagnóstico de cáncer es emocionalmente muy duro. Se recomienda:
- Explicar la información de forma clara y honesta.
- Ofrecer diferentes opciones adaptadas a la situación emocional, económica y personal de cada familia.
- Acompañar también en las decisiones difíciles, incluido el final de la vida, siempre desde la empatía y el respeto.
Trabajo en equipo y seguridad
El manejo del cáncer en animales no es sólo una cuestión de tratamientos, la guía de la AAHA destaca que la atención oncológica funciona mejor cuando veterinarios, auxiliares y técnicos trabajan de forma coordinada, con roles bien definidos y una buena comunicación interna.
La seguridad ocupa un lugar central, especialmente cuando se manejan fármacos de quimioterapia, que pueden ser peligrosos si no se utilizan correctamente. El documento subraya la necesidad de contar con protocolos claros para la manipulación, administración y eliminación de estos medicamentos, así como el uso de equipos de protección adecuados. Esto no solo protege al personal de la clínica, sino también a las familias, que deben recibir instrucciones claras para minimizar el riesgo de exposición en casa, especialmente al manejar la orina o las heces del animal durante los días posteriores al tratamiento.
Además, se pone énfasis en la formación continua del equipo veterinario. Un personal bien formado no solo mejora la seguridad y la eficiencia de la clínica, sino que también transmite confianza a los tutores. Cuando el equipo sabe explicar bien los tratamientos, los posibles efectos secundarios y las medidas de seguridad, las familias se sienten más acompañadas y participan de forma más activa y tranquila en el cuidado de su animal.
La publicación de las Guías de Oncología AAHA 2026 refleja una realidad clara: hoy en día, el cáncer en perros y gatos se puede abordar mejor que nunca. Hay más conocimiento, más opciones terapéuticas y un mayor enfoque en el bienestar del animal y en el acompañamiento a las familias. Pero también es claro en otro punto: la importancia de un diagnóstico precoz. Ante cualquier cambio en la salud de tu perro o gato, consultar con tu veterinario sigue siendo el primer paso. La información correcta y la detección temprana marcan la diferencia.
Fuente: American Animal Hospital Association – Research Article





