Elige un buen arnés para tu perro o le puedes causar dolor sin saberlo

Cada vez se ven más perros paseando con arneses demasiado apretados, demasiado grandes o mal diseñados, que limitan su movimiento. Muchos tutores no entienden que elegir un arnés no es sólo una cuestión estética y, como los perros no se quejan, no entendemos que algo va mal. Sin embargo, a medio y largo plazo, el uso de un arnés no adecuado puede tener consecuencias importantes para su salud. Te contamos por qué:

Por qué es tan importante elegir un arnés correcto

El arnés ideal no debe limitar ni obstaculizar la movilidad natural del perro. Cuando un arnés está mal diseñado o mal ajustado, puede afectar la forma en que el perro camina y se mueve, lo que a su vez puede provocar:

Alteraciones de la marcha

El diseño del arnés influye directamente en cómo el perro extiende sus hombros y mueve sus patas. La evidencia científica ha mostrado que diferentes arneses pueden modificar la biomecánica del movimiento de los perros, incluyendo la forma en que flexionan y extienden sus articulaciones. Diseños más restrictivos pueden reducir la extensión natural de la articulación del hombro y del codo, lo que acorta el paso y obliga al perro a caminar de forma más rígida o incómoda. Esto también se observa en la práctica cuando el arnés bloquea el movimiento de las escápulas (los huesos de los hombros), lo que obliga al perro a “acortar” su zancada para compensar la limitación.

Además del cambio en el patrón de la marcha, es importante saber cómo reconocer señales de mal ajuste: si las correas están demasiado cerca de las articulaciones, si el arnés se desplaza al caminar o si se rozan las axilas, el perro puede desarrollar pasos cortos, movimientos entrecortados o una postura “encogida”, incluso si no muestra dolor evidente al principio.  

Sobrecarga muscular, dolor y problemas articulares

Cuando un perro no puede mover sus hombros o codos de forma natural debido a un arnés mal diseñado o mal ajustado, cambia la manera en que distribuye el peso de su cuerpo. Este cambio obliga al perro a realizar compensaciones constantes durante el movimiento, generando tensión crónica en la musculatura, sobrecarga en otras articulaciones y una postura menos equilibrada.

Con el tiempo, estas compensaciones repetidas pueden favorecer la aparición de contracturas, lesiones musculares, dolor de espalda y desgaste articular prematuro, especialmente en perros activos, en crecimiento o de razas grandes. Además, un arnés que presiona zonas sensibles como las escápulas, la parte alta del pecho o las axilas puede provocar microlesiones por roce continuo, inflamación de tejidos blandos e irritación de la piel.

El problema es que muchos perros no expresan el dolor de forma evidente y simplemente lo toleran, por lo que los primeros signos suelen pasar desapercibidos. Pasos más cortos, rigidez al caminar, roces bajo las axilas, deslizamientos del arnés o incluso cambios en el comportamiento no son simples molestias: son señales claras de que el arnés está interfiriendo con la movilidad natural y el bienestar del perro.

1. Es importante que la escápula del perro NO quede inmovilizada. Su hombro tiene que poder moverse en todas las direcciones libremente.
2 y 3. Un arnés mal ajustado o de talla pequeña puede provocar que le afecte a zonas sensibles como el cuello y la axila, pudiendo aparecer heridas por el roce.

Cómo elegir un arnés adecuado para tu perro y evitar problemas con dolores

1. Diseño que respete la libertad de movimiento

Un arnés adecuado debe permitir que las escápulas (hombros) y los codos se muevan libremente durante cada paso (suelen tener forma de Y o H). Algunos arneses con tiras cruzadas o muy bajas sobre el pecho pueden impedir el rango completo de movimiento de las patas delanteras, lo que obliga al perro a caminar “encogido” o más rígido.

2. Ajuste completamente adaptable al cuerpo

Un arnés no sirve si no se puede ajustar. Cada perro es único y tiene proporciones distintas entre pecho, cuello y hombros. Un arnés bien ajustado no debe apretar ni quedar suelto, y siempre hay que comprobar que no se mueva cuando el perro camina normal. También hay que comprobar que el perro NO pueda salirse si escapa hacia atrás.

Un arnés correctamente ajustado debería permitir introducir cómodamente 2–3 dedos entre el arnés y la piel del perro sin estar flojo ni apretado.

Un arnés debe estar hecho para ajustarse al cuerpo de tu perro. Si está flojo, tu peludo podría escaparse fácilmente con cualquier tirón inesperado.

3. Material cómodo y sin zonas rígidas innecesarias

Materiales demasiado duros o anchos pueden chocar con la piel o tejido blando del perro y generar irritación. Un buen arnés usa materiales flexibles pero firmes y transpirables, que se adapten a la forma del cuerpo sin crear puntos de presión.

4. Puntos de sujeción posicionados con ergonomía

Los puntos de enganche de la correa son importantes. Un enganche en la espalda favorece paseos tranquilos, mientras que uno delante puede ayudar al entrenamiento. Lo que sí debe estar claro es que el arnés no debe obstaculizar el movimiento natural de las articulaciones cuando se aplica tensión en la correa.

¿Por qué los arneses “antitirones” pueden no ser la solución?

Cuando un perro tira de la correa, muchos tutores buscan rápidamente un arnés “antitirones”, con la idea de que eso solucionará el problema de inmediato.

Desde la perspectiva del educador canino, esto es una simplificación demasiado grande de la realidad: toda conducta (incluido tirar) tiene una causa, sea energía acumulada, emoción, frustración o falta de entrenamiento. El arnés es una herramienta, no una solución de conducta en sí misma.

El problema del arnés antitirones es que limita el movimiento natural del perro, y  debido al tipo de enganche de la correa en el pecho, ocurre algo que pocos tutores perciben: la postura del perro se modifica bruscamente cada vez que hay tensión en la correa. Con el tiempo, esto puede favorecer patrones de compensación postural, especialmente si la correa tira hacia el mismo lado repetidamente. Según estudios de biomecánica del movimiento, estos patrones posturales pueden alterar la forma de caminar del perro y generar tensiones musculares y dolores articulares que no estaban ahí antes. Si esto no se detecta pronto, puede generar cambios drásticos de conducta en el perro, como aislamiento, apatía, falta de apetito, agresividad inusual, lamido excesivo, etc.

Si juntamos un mal ajuste del arnés, con un mal manejo de correa, conseguiremos que por cada tirón, el perro descompense su postura hacia un lado u otro. Esto podría alterar su forma natural de caminar para compensar ese sobre esfuerzo que realiza. A la larga puede convertirse en dolor por contracturas posturales, como las personas.

La recomendación siempre va a ser: si tu perro lleva arnés, que sea uno que facilite su movimiento natural y se ajuste adecuadamente a él, además de que el tutor debe tener un uso adecuado de la correa. Si tu perro tira demasiado, habría que analizar con profesionales por qué realiza esa conducta e intentar buscar una solución conjunta.

Pasear debería ser sinónimo de disfrute, no de dolor

Los paseos con tu perro no son sólo ejercicio físico, también son un gran estímulo mental, su oportunidad de explorar, recibir información del resto de especies y un momento clave de bienestar emocional. La herramienta que uses (ya sea arnés, collar o correa) debe acompañar positivamente ese propósito, no obstaculizarlo.

Un arnés adecuado permitirá que tu perro camine con naturalidad, sin tensión innecesaria en los hombros, sin alterar la biomecánica de la marcha ni forzar compensaciones posturales. Esto previene problemas de dolor a largo plazo, especialmente en perros activos, mayores o con predisposición a molestias articulares.

Elegir bien hoy es elegir salud mañana, para evitar veterinarios y gastos sorpresa en la factura.

Fuentes: Biomechanical analysis of the kinematics of different dog harnesses, Effect of harness design on the biomechanics of domestic dogs, The Influence of Harness Design on Forelimb Biomechanics in Pet Dogs.

Ayúdanos a llegar a más gente ¡Compártelo!

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp

¿Has visto nuestros cursos?

No Courses Found!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados: